No hay atajos

No hay atajos

En cierta ocasión, el director de una escuela de Osteopatía me mostraba, orgulloso, el manual de manipulaciones para la rodilla que se enseñaban en su centro: Ve usted? 46 manipulaciones!! ¿Cuantas sabe usted …? Después de unos instantes, le contesté: Sólo 3 …, pero en todas las direcciones del espacio!

Cualquiera que me conozca, sabe de mi respeto por todos los tipos de abordaje de la osteopatía -estén en consonancia con lo que yo practico o no: “todo el mundo tiene algo de razón”, decimos en nuestros cursos- pero, lejos de buscar las diferencias, aprendí de la mano de Terramorsi a buscar las similitudes y a apreciarlas.

Una de éstas similitudes es la necesidad de practicar y perfeccionarse constantemente, aún a sabiendas de que ésta tarea nunca finalizará del todo.

Se necesita coraje, honestidad, valentía y grandes dosis de humildad para aceptar nuestros límites e intentar ampliarlos (recordad que nunca encontramos las lesiones que no sabemos corregir… a buen seguro, la mayoría de vosotros jamás posteriorizáis una lumbar, por ejemplo!).

La buena noticia -que la hay- es que con “trabajo” podéis alcanzar objetivos impensables a día de hoy…pero sólo con trabajo; no hay atajos! Sin un hilo conductor podemos caer fácilmente en la trampa de hacer más y más cursos … pero nosotros no queremos daros un “recetario” de manipulaciones sino convertiros en “cocineros” capaces, en todo momento, de “inventar”, si fuera necesario, la manipulación idónea: aquí, ahora y para ésta persona en concreto.

En BFO creemos que la Osteopatía es patrimonio de la humanidad y no de nadie en concreto e intentamos colaborar formando a osteópatas jóvenes y creciendo juntos.

Un abrazo.

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